El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
La correción hace mucho, pero el ánimo hace mucho más.
A los niños se hace mucho bien tratándolos siempre con amabilidad. Hay que amarlos y estimarlos a todos por igual, aunque alguna que otra vez no lo merezcan.
A menudo se hace ostentación de las pasiones, aunque sean las más criminales; pero la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa, que nadie se atreve nunca a admitir.
Alèjate de aquellos que intentan menospreciar tus ambiciones. Gente pequeña siempre lo hace, pero los verdaderamente magníficos te hacen sentir que, tu tambien, puedes ser magnífico.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Cada cual es como Dios le ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Ciertos hombres tienen el talento de ver mucho en todo. Pero les cabe la desgracia de ver todo lo que no hay, y nada de lo que hay.
Comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho.
Como artista mi autoestima proviene de realizar mi trabajo. No necesito ser rica pero necesito mucho aliento. No puedo permitir que mi vida intelectual o emocional se estanquen, o mi trabajo sufrirá. Mi vida y mi temperamento sufrirán: si no puedo crear me pongo de mal humor.
Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.
Cuando un pueblo se exalta es difícil calmarlo; pero cuando está tranquilo es difícil saber cuándo va a exaltarse.
Decirle que me muero solo, que no me rechace, pero usted se ríe...por lo demás, hablo sólo para hacerla reír...
Dios existe; pero no tiene ninguna prisa en hacerlo saber.
Dios le ha dado mucho al hombre; pero el hombre quisiera algo del hombre.
El amor es arriesgado, pero siempre ha sido así. Hace millares de años que las persons se buscan y se encuentran.
El amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más alta. Realmente no hay en el mundo nada más noble y raro que una amistad verdadera.
El amor, de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
El artista sabe lo que hace, pero para que merezca la pena debe saltar esa barrera y hacer lo que no sabe.
El dinero falso lo hacen los hombres; pero en muchas casos, el dinero, falso o no, hace hombres falsos.
El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa.
El dinero no hace la felicidad, pero aplaca los nervios.
El hombre puede trepar hasta las cumbres más altas, pero no puede vivir allí mucho tiempo.
El no y el sí son breves de decir pero piden pensar mucho.