Admiro mucho a la mujer. Me encanta su belleza, su delicadeza, su vivacidad, y su silencio.
Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento, y respeto.
Para amasar una fortuna no se requiere ingenio, lo preciso es carecer de delicadeza.
Para hacer negocios no se requiere ingenio, basta con no tener delicadeza.