La costumbre es la gran guía de la vida humana.
Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad.
Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias.
Ahora que ya estábamos seguros de que el dinero no da la felicidad, descubrimos que la macroeconomía sí.
Alguien puede salir de la masa, pero esto no cambia nada; así que eso debemos tener en cuenta socialmente: las masas serán siempre las masas.
Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel.
Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación.
Cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno.
Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir.
Cuando el matrimonio se funda en el amor, las mujeres dan sexo a cambio de amor, mientras que los hombres renuncian al sexo por amor.
De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.
Debes comenzar a pensar en ti mismo como la persona que quieres ser.
Deja de arañar la corteza; hay fruta madura en tu frente.
El amor es una gran pregunta cuyos signos de pregunta son los besos.
El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz.
El hombre es un ser racional, y, en cuanto tal, recibe de la ciencia el alimento y la nutrición que le corresponde. Pero tan escaso es el alcance de la mente humana que poca satisfacción puede esperarse en este punto, ni del grado de seguridad, ni de la extensión de sus adquisiciones.
El más dulce e inofensivo camino de la vida conduce a través de las avenidas de la ciencia y del saber.
El más rico es aquel cuyos placeres son los más baratos.
El mero filósofo es un tipo humano que normalmente no goza sino de poca aceptación en el mundo al suponerse que no contribuye nada ni a la utilidad ni al placer de la sociedad, ya que vive alejado del contacto con la humanidad y está envuelto en principios igualmente alejados de la comprensión de ésta.
El mundo es un rompecabezas cuyas piezas cada uno de nosotros arma de diferente manera.
El mundo esté lleno de esos seres incompletos que andan en dos pies y degradan el único misterio que les queda: el sexo.
El orgullo es una forma de egoísmo.
El puente hacia Dios es tan antiguo que ya nadie se atreve a cruzarlo.
El razonar riguroso y preciso es el único remedio universal válido para todas las personas y disposiciones.
El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando.