El vino abre las puertas con asombro y en el refugio de los meses vuelca su cuerpo de empapadas alas rojas.
Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.
Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!
Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida.
El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti.
El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan.
El vino mueve la primavera, crece como una planta la alegría. Caen muros, peñascos, se cierran los abismos, nace el canto.
En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.
En un beso, sabrás todo lo que he callado.
Es tan corto el amor y tan largo el olvido.
Es tan corto el amor y tan largo el olvido...
Hay un cierto placer en la locura, que solo el loco conoce.
La timidez es una condición ajena al corazón, una categoría, una dimensión que desemboca en la soledad.
Me piden lo profético que hay en mí, con melancolía y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confuso.
Para que nada nos separe que nada nos una.
Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.
Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
Sembremos la llanura antes de arar la loma.
Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida.
Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano.
Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano. Sigue adelante sin mirar atrás.
Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.
¿Cuál será la diferencia entre tener paciencia para nada y perder el tiempo?.
¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?.