Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Canta en la noche, canta en la mañana, ruiseñor, en el bosque tus amores; canta, que llorará cuando tú llores el alba perlas en la flor temprana.
Casi siempre me ocurre a mí con la gente lo que le ocurría a Jesús de Nazaret cuando llamaba a sus discípulos: que siempre estaban todos dormidos.
Cuando alimenté a los pobres me llamaron santo; pero cuando pregunté por qué hay gente pobre me llamaron comunista.
Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre, siento que debo haberme equivocado.
Cuando un poeta canta estamos en sus manos: él es el que sabe despertar en nosotros aquellas fuerzas secretas; sus palabras nos descubren un mundo maravilloso que antes no conocíamos.
Cuando un político muere, mucha gente acude a su entierro. Pero sólo lo hacen para estar completamente seguros de que se encuentra en verdad bajo tierra.
Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
El que es buen gallo, en cualquier gallinero canta.
Gallo que no canta, algo tiene en la garganta.
Hay mucha gente que cuando ha de hacer algo, hace algo; aunque no sea exactamente lo que ha de hacer.
La belleza es la vida cuando la vida levanta el velo de su rostro sangrado.
La buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se la conoce.
La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra.
La fe es el pájaro que canta cuando el amanecer todavía está oscuro.
La gente joven está convencida de que posee la verdad. Desgraciadamente, cuando logran imponerla ya ni son jóvenes ni es verdad.
La gente que trata a otras personas como si fuesen menos humanos, no deberían sorprenderse cuando el pan que han tirado a las aguas vuelve a ellos envenenado.
La gente se vuelve realmente notable cuando empiezan a pensar que pueden hacer cosas. Cuando creen en si mismos, tienen el primer secreto del éxito.
La mera idea de que sucedan (los milagros), persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.
Las tonterías dejan de serlo cuando son realizadas de forma atrevida por gente con sensibilidad.
Ni te imaginas cuanta gente te rodea cuando crees estar solo con la mujer a la que amas. Os acompañan muchos hombres de los que no sabes nada, sus amantes pasados, y muchos de los que ni siquiera ella sabe nada, sus amantes futuros.
No me importa que la gente mire sus relojes cuando estoy hablando... pero es excesivo que además los sacudan para asegurarse de que andan.
Que peligroso cuando los diseñadores usan una lengua que la gente no puede entender.