A veces quise no soñar contigo, y cuanto más quería más soñaba, por tus versos que yo saboreaba, tú el rico de poemas, yo el mendigo.
Cómo he de hallar reposo tras tu partida? Al irte tú, mi corazón se fue contigo.
Contigo, pan y cebolla.
Cuando todos te abandonan, Dios se queda contigo.
El ego es simplemente una idea de quién eres que llevas contigo.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Hoy ceno contigo, hoy revolución...
Madre, tu hijo no ha desaparecido. Madre, que yo lo encontré andando contigo. Lo veo en tus ojos, lo oígo en tu boca, y en cada gesto tuyo me nombra.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en la sangre lo que soñé contigo
No me hables. Quiero estar contigo.
No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.
No son recuerdos, que es vida, y verdadero el diálogo que contigo tengo, madre, cuando aquí nos encontramos.
Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo, la noche entera es corta para soñar contigo y todo el día es poco para pensar en ti
Porque nada he deseado aparte de tu amor nunca perdí mi tierra que me invento contigo.
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
Quisiera ay tantas cosas más quisiera. Revelar tus ojos, celebrar tu nombre y salir contigo disfrazado de horizonte.
Si algo me gusta, es vivir. Ver mi cuerpo en la calle, hablar contigo como un camarada, mirar escaparates y, sobre todo, sonreír de lejosa los árboles.
Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.
Si quieres hallar en cualquier lado amistad, dulzura y poesía, llévalas contigo.
Si tienes miedo de algo, lucha contra eso. Si puede contigo, tenle más miedo.
Te amo no sólo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo.
Te miro y planeo una vida contigo cargada de sueños. Y si no se cumplen cuando despertemos, con la luz del día ya veremos lo que hacemos.
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo.
Un húngaro es alguien que entra contigo en una puerta giratoria y sale antes que tú.