Con meros consejos, no se va muy lejos.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Cuando gozamos de salud, fácilmente damos buenos consejos a los enfermos.
Dar buenos consejos a los compañeros, es una manera de hacer obras de caridad.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Es más fácil dar consejos que sufrir con fortaleza la adversidad.
Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.
Hay personas a las que les gustan tanto mis consejos que los enmarcan en la pared en lugar de aplicárselos.
He descubierto que la mejor manera de dar consejos a los niños es averiguar primero que desean y en seguida aconsejarles que lo hagan.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La crítica es producto de la envidia, debería ser diferente: los consejos se piden con una pregunta, no con una crítica.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Los libros nos dan consejos que no se atreverían a darnos nuestros amigos.
No le des nunca consejos al que te pida dinero.
Nunca otra cosa damos con tanta liberalidad como nuestros consejos.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Quien no haya sufrido lo que yo, que no me de consejos
Siempre es bueno dar consejos, pero darlos buenos es fatal.
Todos los consejos que los padres dan a la juventud tienen por finalidad impedir que sean jóvenes.
Una cosa te pido, y es que no te dejes llevar por excesivos consejos. Es mejor que elijas un consejero que te aconseje sinceramente, y seguirlo. Cosa peligrosa es acompañar a muchos.
¿por qué debemos aceptar los consejos del papa sobre sexo? si él sabe algo al respecto, pues, ¡no debería!.