Ceder a un vicio cuesta más que mantener una familia.
Es un arte saber ceder en lo trivial.
Gobernar es pactar; pactar no es ceder.
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados una a arrollar, el otro a no ceder; la senda estrecha, inevitable el choque
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados una a arrollar, el otro a no ceder; la senda estrecha, inevitable el choque.
Porque el hombre bueno es propenso a ceder.