A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca vi.
Aprender de ayer, vivir para hoy, soñar para mañana.
Ayer fuiste, hoy eres, mañana...quizás no seas lo que fuiste.
Ayer pasó Dios por mi puerta y me miró a los ojos (nunca lo había visto de aquel modo inquisitivo). Hizo que repitiera el nombre que llevo entre los labios: era tu nombre, amor.
Ayer te busqué en ese asiento vacío del avión en ese asiento vacío del parque en ese asiento vacío del vestíbulo en ese asiento vacío del taxi en ese asiento vacío del comedor en ese asiento vacío de mi cuarto. Hoy te seguiré buscando.
Canto de insectos. Un hoyo en la muralla ayer desapercibido.
Cuando pensamos que el día de mañana nunca llegará, ya se ha convertido en el ayer.
De ti depende y de mí que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana.
Debido a que la música cambia constantemente, su estudio no termina nunca. El arte de ayer es lo comercial de hoy, y la vanguardia de hoy es el lugar común de mañana.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
El ayer es experiencia, y el mañana, esperanza.
El ayer pasó y el mañana es todavía incierto.
El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.
El futuro empezó ayer.
El hoy es discípulo del ayer.
El progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor.
En la utopía de ayer, se incubó la realidad de hoy, así como en la utopía de mañana palpitarán nuevas realidades.
Este hoy es aquel mañana que ayer te pareció tan inquietante.
Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana.
Hoy como ayer, mañana como hoy, ¡y siempre igual!, un cielo gris, un horizonte eterno y andar..., andar.
La que ayer fue capullo, es rosa ya, y pronto agostará rosas y plantas el calor estival.
Los que ayer fueron bosques y selvas de agreste espesura, donde envueltas en dulce misterio al rayar el día flotaban las brumas, y brotaba la fuente serena entre flores y musgos oculta, hoy son áridas lomas que ostentan deformes y negras sus hondas cisuras.
Nada pasa más pronto de moda que los intentos de ayer de ser polémico.
Nadie fue ayer ni va hoy, ni irá mañana hacia Dios por este mismo camino que yo voy.
No es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer y no ver el cordón umbilical que aparece a medida que todos los días nace una nueva Argentina a través de los jóvenes. No se lamenten los viejos de que los recién venidos ocupen los primeros puestos de la fila; porque siempre es así: se gana con los nuevos.