El amor... esa estrella de una sombra infinita aunque muera cien veces... cien veces resucita
A ti ya no te queda nada, y a mí me queda por lo menos, éste síndrome incurable de quererte tanto
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Aunque el mundo contiene muchas cosas decididamente malas, la peor de todas ellas es la sociedad.