Es funesto que nos acostumbremos a reconocer como ejemplos de sana belleza algunas obras clásicas, que acaso son objetivamente muy valiosas, pero que no causan deleite.
La historia es una filosofía en ejemplos.
Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.
Las palabras son enanos, los ejemplos son gigantes.
Los ancianos gustan de darnos buenos preceptos para consolarse de no poder darnos malos ejemplos.
Los ejemplos son diez veces más útiles que los preceptos.
Pese a la relativa apacibilidad de los austríacos, no me parece en absoluto inconcebible que, llegado el caso, se los pueda azuzar a cometer actos brutales y sangrientos.