El escritor es un hombre sorprendido. El amor es motivo de sorpresa y el humor, un pararrayos vital.
Guitarra, guitarra mía, por los caminos del viento vuelan en tus armonías coraje, amor y lamento.
La vida es un pañuelo, es un hermoso juego, es un instante de pólvora y colores y nada más.