En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos por qué no queremos saber.
Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.
Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.
Saber es relativamente fácil. Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera, es siempre más duro.